LA ANATOMÍA DE UN BUEN PROMPT
OBJETIVO
Define exactamente qué quieres conseguir. Evita las peticiones vagas; cuanto más específico seas sobre el resultado final, mejor.
CONTEXTO
Explica la situación y para qué necesitas el resultado. ¿Quién eres? ¿A quién te diriges? ¿Cuál es el propósito real?
INFORMACIÓN
Proporciona los datos necesarios para trabajar. Si necesitas un resumen, pega el texto. Si necesitas un plan, describe los recursos.
FORMATO
Indica cómo quieres recibir la respuesta. ¿Una lista? ¿Una tabla? ¿Un correo? ¿Un código? Define la estructura visual.
RESTRICCIONES
Define límites, tono, extensión o condiciones importantes. Por ejemplo: 'máximo 200 palabras' o 'en tono cercano'.
REVISIÓN
Utiliza la primera respuesta como punto de partida y mejora mediante iteración. La IA aprende de tus correcciones.
DE UN PROMPT GENÉRICO A UN PROMPT ÚTIL
ANTES (GENÉRICO)
“Escribe un email para un cliente.”
DESPUÉS (ESTRUCTURADO)
"Actúa como gestor de cuentas profesional (CONTEXTO). Necesito redactar un correo para un cliente que ha solicitado un presupuesto (OBJETIVO). Detalles del servicio: Auditoría de estrategia digital para su eCommerce de moda sostenible (INFORMACIÓN). Escribe el correo en un tono profesional pero cercano, enfocándote en el valor que aportaremos (RESTRICCIONES). Estructura: Saludo, confirmación de recepción, fecha estimada de entrega del presupuesto (viernes 25) y despedida (FORMATO)."
UN BUEN PROMPT NO ES EL MÁS LARGO. ES EL QUE DA A LA IA LA INFORMACIÓN QUE NECESITA.
La claridad supera a la complejidad. Si la IA no te entiende, no es porque le falten palabras, sino porque le falta dirección.
Define. Contextualiza. Prueba. Revisa.
